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SPACE RUNNER: ENTRE EL STAR Y EL WAGON
La otra novedad Mitsubishi es el Space Runner, un monovolumen desarrollado sobre la base del Space Star aunque alargando su longitud a 4,29 m, y su batalla en 5 cm más. Con 1,65 m de alto por 1,69 de ancho, el Space Runner presenta una lograda línea frontal, muy perfilada, con la característica de ofrecer tres puertas (más portón), dos convencionales delanteras y una deslizante al lado derecho, que facilita el acceso posterior. Concebido como 5 plazas, con asientos modulares (los traseros se pliegan o se quitan), lleva el cambio en la consola central, despejando el suelo, y cuenta con un importante maletero con una gran apertura vertical de portón que permite estar de pie bajo el mismo.
Su motor es un dos litros 16 válvulas de 133 CV (17,8 mkg a 4.500 rpm) que le aseguran unas brillantes prestaciones (185 km/h de velocidad punta y 11 segundos de 0 a 100 km/h) con un consumo combinado de 8,2 litros/100 km. La suspensión es independiente delante (Mac Pherson) y semitorsional detrás, con frenos de disco a las 4 ruedas (ventilados delante) y un generoso tren rodante a base de llanta de 15 pulgadas con neumáticos 205/65R15.
Ofrecido en acabado básico y GLX, el primero ya es muy completo e incluye el aire acondicionado, doble airbag, dirección asistida, elevalunas y retrovisores eléctricos, faros antiniebla, etc..
El GLX añade el ABS, las llantas de aleación y las barras de techo, además de los retrovisores exteriores en color carrocería y la preinstalación del sistema de navegación (con pantalla). Su precio es de 3.050.000 pesetas para el 2.0 básico y 3.425.000 para el 2.0 GLX, con la única opción de la pintura metalizada (50.000 pesetas).
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